miércoles, 25 de junio de 2008

JUAN FIDEL LOSA PETITE (27-04-1940)

Juan_Fidel_Losa_Petite
(...)Me habían contado sobre él en la familia, pero en general era un tema que yo notaba sobre el que pasaban "de puntillas".. Ahora lo entiendo. Su familia era "de derechas" y su lucha por la libertad no ha sido valorada en su justa medida. Me he informado sobre él...era un hombre culto, inteligente, profundo y, por encima de todo, tolerante y libre. Era docente, pero poco pudo enseñar sobre libertades, sobre tolerancia y fraternidad porque la saña del fanatismo le arrebató, muy joven, la vida. Desde aquí, sesenta y siete años después de que le mataran vilmente por luchar contra la sinrazón, le rindo homenaje; humilde pero muy sentido homenaje por haber sido un hombre libre, amante de la justicia, de la igualdad y de la fraternidad entre los hombres. Le llamaron "rojo" por ser justo, humano y de izquierdas. Gracias por dejar tu vida por las libertades.(...)Sé muy poco sobre él, solamente conozco los pocos datos que me ha transmitido mi madre (era su tío y prácticamente ni le conoció).Juan Fidel Losa Petite nació en Castrejón de Trabancos, provincia de Valladolid en el año 1894. Su padre se llamaba Fidel Losa, abogado y militar, y su madre Tomasa Petite, maestra nacional. La familia de su padre era una familia de alto extracto social, conservadores en general, pero, paradójicamente quizás, con una alta sensibilidad social. Lo se por detalles y anécdotas que mi madre me cuenta de su abuelo (mi bisabuelo) y padre de Juan Fidel, por ejemplo, que en el ejercicio de su profesión, su despacho se llenaba de personas con pocos recursos porque sabían que él les ayudaba sin cobrarles nada, de tal manera que muchos días acababa su trabajo de madrugada. Acabó teniendo esa fama en su entorno y era conocido por todos como Don Fidel, el abogado de los pobres.Su padre se casó con su madre ya mayor, había una diferencia de edad de unos veinte años, y es que él tuvo una familia anterior (su mujer y varios hijos) que murió en un naufragio haciendo el viaje Cuba-España, cuando Cuba todavía era colonia española; según se cuenta en la familia, fueron tragados por el mar. Parece ser que Fidel (el padre) quedó tan desolado y hundido que lo dejó todo y se refugió en la casa familiar en el pueblo vallisoletano. Tras un tiempo de estar allí intentando superar la terrible tragedia, conoció a una joven maestra (mi bisabuela) con la que se casaría y con la que tendría cinco hijos (uno de ellos, Juan Fidel). Se trasladaron a la provincia de Toledo por cuestiones de destino laboral de mi bisabuela.Juan Fidel, por tanto, pasó su infancia en Toledo, y creo que, al cabo de unos años, se trasladó a Madrid junto con toda la familia; vivían en la calle Don Ramón de la Cruz.Fidel estudió Filosofía y Letras o Magisterio (no estoy segura) y trabajó como maestro de escuela durante algunos años. Se casó con una madrileña llamada Pepita y tuvo dos hijos, Fidel y Josefina que eran muy pequeños cuando él fue fusilado.Se hizo policía republicano cuando empezaron los disturbios contra el gobierno legítimo de la República, y tras comenzar la guerra civil, tomó partido en la contienda afiliándose a la CNT, creo que, en parte, por la influencia de una amigo suyo llamado Benigno Mancebo. Se que también se afilió al Movimiento Antifascista Internacional. Por lo que se cuenta en el libro “Nosotros, los asesinos” de Eduardo de Guzmán, parece ser que pasó la guerra en Madrid luchando hasta el final. Cuando se produjo la derrota republicana se marchó junto a otros muchos compañeros a Alicante para intentar huir de la represalia fascista. No lo logró y fue apresado y llevado de vuelta a Madrid a la cárcel de Porlier. Allí sufrió crueles e inhumanas torturas hasta que fue fusilado el día 27 de abril de 1940, con cuarenta y cinco años y destrozado física, psicológica y humanamente por sus torturadores.Mi madre me cuenta que sus dos hermanos (Andrés –mi abuelo- y Antonio) fueron a recoger su cadáver tras el fusilamiento, aunque es un dato que no tengo contrastado. También me cuenta que su madre –Tomasa- fue a hablar con el cura que supuestamente le confesó antes de morir para saber algo y consolarse de algún modo (era muy católica); y el cura le dijo que podía quedarse “tranquila”, que había muerto en la gracia de dios. La pobre mujer, imagino, se sentiría reconfortada ante tanto dolor, aunque poco tiempo después murió.Su familia en general era bastante conservadora y todos, excepto él, lucharon en el bando contrario. Él fue el único que tomó partido por las libertades. Mi abuelo y el resto de los hermanos estuvieron en el otro bando, alguno de ellos muy implicado; no se lo reprocho, eran muy buenas personas, pero engañadas al creer que defendían los buenos valores al defender el totalitarismo. Por eso le concedo a Fidel el enorme mérito de haber luchado por la libertad, por los derechos civiles y por la justicia social, a pesar de haber estado casi siempre rodeado de ideas diferentes. Ahora se que era un hombre de bien, luchador incansable y muy comprometido con la justicia y contra la tiranía. Dejó su vida, como tantos compañeros, pero dejó también para la posteridad su lucha y su compromiso por los derechos humanos y por la libertad. Gracias Fidel.
(Testimonio de C. B.)


Losa Petite Fidel 
Fidel durante su Consejo de Guerra.


familia_JFidelLosaPetite Fidel con sus padres y hermanos.

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